El juego está inspirado en un proyecto educativo real desarrollado en 2004 por Graciela Carotti de Strada junto a sus alumnos en el aula.

El punto de partida no fue una fábrica.
Fue una preocupación social:

¿Cómo se genera trabajo en una ciudad?
¿Qué hace que haya más o menos empleo?
¿Qué decisiones influyen en eso?

A partir de esas preguntas, el grupo comenzó a investigar los sistemas productivos locales. Analizaron cómo una planta aceitera podía transformar materia prima en productos, pero también cómo podía generar puestos de trabajo, movimiento económico y oportunidades para la comunidad.

El foco no estuvo solo en la producción, sino en la relación entre:

  • Producción y empleo.

  • Organización y eficiencia.

  • Recursos y decisiones.

  • Industria y comunidad.

Los chicos estudiaron el proceso completo: desde el ingreso del poroto de soja hasta el aceite envasado, entendiendo que cada etapa requiere personas, planificación y coordinación.

Comprendieron que el empleo no “aparece solo”:
surge cuando existe un sistema productivo organizado y sostenible.

El proyecto permitió visualizar que detrás de cada producto hay decisiones, roles, responsabilidades y consecuencias económicas y sociales.

🔗El proyecto fue daclarado de interés por el Senado de la Nación Argentina en el año 2007.

¿Qué retoma el juego de mesa?

El juego Sistemas Productivos – Aceite de Soja transforma esa experiencia en una propuesta lúdica donde los jugadores deben:

  • Organizar una planta industrial.

  • Coordinar etapas del proceso.

  • Tomar decisiones que impactan en la eficiencia.

  • Generar empleo de manera sostenible.

  • Resolver imprevistos del sistema productivo.

El juego no solo enseña cómo funciona una fábrica.
Invita a comprender cómo se construye trabajo en una comunidad.

Porque producir no es solo fabricar.
Es organizar, decidir… y generar oportunidades.

> > Comprar el juego < <